La primera Casa del Concejo o Casa Concejil de la villa de Albacete estuvo ubicada desde el siglo XVI, y hasta su traslado al Altozano a finales del XIX, en una esquina junto a la Plaza Mayor, un edificio reconstruido fielmente por el maquetista y diseñador gráfico albacetense José Carlos Molina de las Heras, basándose en la documentación existente en el Archivo Histórico Provincial.

La sede donde se reunía el Gobierno municipal se levantó de acuerdo con la nueva organización administrativa impulsada por los Reyes Católicos a finales del siglo XV, dado que en el año 1480, las Cortes de Toledo ordenaron que todas las villas y ciudades dispusieran de Casa del Concejo y cárcel pública, situadas normalmente en la plaza principal (en este caso la Plaza Mayor)  para representar el poder municipal.

 

Enlace artículo La Tribuna

 

 

 

 

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