La tradición taurina en Albacete está profundamente vinculada a su propia historia y, sobre todo, a su Feria en honor a la Virgen de los Llanos. Desde los antiguos festejos en el Altozano a las plazas fijas han transcurrido varios siglos de celebraciones en cuatro recintos taurinos.
El pasado miércoles cumplía el actual coso 109 años y basándose en fotografías y documentos del Archivo Histórico el diseñador gráfico y maquetista José Carlos Molina de las Heras reconstruye esa evolución de los recintos taurinos albacetenses, como curiosidad cabe decir que la plaza antigua y La Chata se encontraban una al lado de la otra . También la llamada plaza de Caulín se localizaba próxima, justo al otro lado del Paseo de la Feria, entre las actuales calles Octavio Cuartero y Joaquín Quijada.
El primer emplazamiento que acogió festejos taurinos fue la Plaza del Altozano, el 24 de junio de 1564, con motivo de la celebración de San Juan. Aunque hoy nos resultaría casi irreconocible, durante los siglos XVI y XVII se montaban gradas de madera y carros que formaban un coso como todavía pueden verse en algunos festejos de los pueblos, de hecho en el lugar que hoy ocupa la antigua entrada del cine Gran Hotel se ubicaba el rincón de toril.
Hasta la construcción de la plaza de Caulín, a finales del siglo XVIII, se celebraron festejos taurinos, representaciones, escenificaciones, competiciones populares… siendo el lugar donde se ha generado la mayor parte de la vida social, cultural y festiva de la ciudad.
La inauguración de la plaza vieja -la anterior a la actual- tuvo lugar el 9 de septiembre de 1829 con una corrida de 10 toros. «Construida de piedra, tierra y ladrillos, tenía un ruedo de 32 metros de diámetro y constaba de dos pisos, el primero destinado a tendidos y el segundo a gradas y palcos. En su parte exterior contaba con viviendas que se alquilaban, llegando a ser usada en las guerras carlistas como cuartel. En esta plaza tomó la alternativa el primer torero de Albacete, Cándido Martínez, ‘Mancheguito’, el 9 de septiembre de 1895»
Finalmente, en 1916, se planteó la construcción de un nuevo coso taurino, ante los peligros de seguridad que éste evidenció durante la Feria de aquel año. Se creó una sociedad anónima, Taurina de Albacete, con un capital inicial de 350.000 pesetas, y el proyecto fue encargado al entonces joven arquitecto Julio Carrilero, quedando adjudicadas las obras en enero de 1917 por 337.500 pesetas. El 9 de septiembre de 1917 se inauguró el coso con los diestros Rodolfo Gaona y ‘Saleri II’.

